¿Qué modalidades de seguro de salud existen? ¿Qué te interesa más, con o sin copago? ¿Cuáles son las tendencias actuales? No te preocupes porque en las siguientes líneas te lo vamos a aclarar todo para que tengas el mejor seguro de salud para ti y para los tuyos. No te pierdas ni una sola línea de lo que te vamos a contar.

Es lógico que una persona que quiera contratar un seguro de salud dude si hacerlo copago o sin copago. Lo cierto es que no estaos hablando de pagar menos cada mes porque cuando se trata de salud influyen una gran cantidad de variantes. 

Por otra parte, los seguros de salud han cambiado en los últimos años debido a tres cosas: el uso (más consultas y pruebas), la oferta (más servicios digitales y salud mental) y los costes (presión al alza). Y entender estos cambios también te va a ayudar en tu decisión.

En cualquier caso, tú lo tienes fácil. Solo nos tienes que llamar por teléfono y ya verás que pronto analizamos tu casa y te aconsejamos qué seguro de salud es el que más te interesa.

1) Qué significa realmente “copago” y “sin copago”

  • Con copago: pagas una cuota periódica y, además, una cantidad fija cada vez que usas ciertos servicios (consulta, prueba, etc.). Muchas pólizas fijan un tope anual de copagos: si lo alcanzas, dejas de pagar por uso el resto del año. Esto evita sorpresas aunque utilices mucho el seguro. 
  • Sin copago: la cuota periódica incluye el uso de los servicios cubiertos. La factura es más previsible porque no hay pagos por acto dentro de la cobertura.

2) El contexto de uso ha cambiado

  • Más personas con seguro privado: alrededor de una cuarta parte de la población dispone de cobertura privada según los últimos datos sectoriales que ha publicado Unespa.
  • Grandes listas de espera públicas: los informes oficiales del Ministerio de Sanidad  muestran grandes retrasos relevantes. Este es un motivo para que completes tu atención sanitaria con una póliza privada.
  • Costes cada vez más elevados: en 2024 se registraron subidas de primas ligadas a un mayor uso sanitario y presión de costes asistenciales.

3) Tendencias 2024–2025 que te pueden afectar

  • Digitalización y telemedicina: más consultas por vídeo y chat médico, historia clínica digital interoperable y servicios de seguimiento remoto. La Estrategia de Salud Digital del Ministerio refleja un fuerte salto de uso digital 2022–2024. En el ámbito privado, la telemedicina se ha normalizado y condiciona el diseño de pólizas.
  • Salud mental y prevención: crece la demanda de psicología, bienestar y programas preventivos. Estoo impacta el patrón de uso (más sesiones cortas y recurrentes) y, por tanto, cómo se valoran los copagos. 
  • Topes y tramos de copago: es cada vez más habitual que las pólizas establezcan límite anual y copagos distintos por tipo de servicio, para equilibrar uso frecuente y pruebas caras. 
  • Uso mixto público‑privado: muchos hogares combinan sistema público y póliza privada (un 26,4% de hogares tiene seguro médico). 

4) Ventajas y desventajas del copago o son copago

Con copago

  • A favor: buen encaje si usas poco; pago más ajustado al consumo; los topes anuales protegen ante rachas de uso alto.
  • En contra: gasto menos previsible si tu uso sube; puede desincentivar acudir “por si acaso”, algo sensible en salud mental y prevención.

Sin copago

  • A favor: gasto previsible; facilita seguir tratamientos periódicos (psicología, rehabilitación, cronicidad) y realizar prevención sin pensar en pagos por acto. 
  • En contra: puede no compensar si usas muy poco el seguro; pagas lo mismo aunque no vayas.

5) Cómo decidir según tu patrón de uso

Piensa en un año entero. No pongas precios; clasifica tu frecuencia y el tipo de servicios que usas. Estos escenarios que te vamos a mostrar te pueden orientar:

  1. Uso muy ocasional (1–3 consultas anuales, sin pruebas complejas)
    • Suele encajar el copago. Pagas una cuota más ajustada y un pequeño importe cuando vayas. Si te preocupa una racha puntual, busca pólizas con tope anual.
  2. Uso regular de consultas (seguimientos, pediatría, psicología, dermatología)
    • Valora sin copago si las visitas son mensuales o quincenales. Eliminar el pago por acto ayuda a no interrumpir tratamientos o programas de bienestar.
  3. Necesidad de pruebas y procedimientos (diagnóstico por imagen, pruebas funcionales)
    • Ambos modelos pueden valer. Ojo a copagos diferenciados por prueba y a posibles carencias. Si prevés un diagnóstico intensivo, el sin copago simplifica; con copago, comprueba el tope anual
  1. Cronicidad y seguimiento (cardio metabólico, respiratorio, oncológico en control)
    • Sin copago aporta tranquilidad para visitas, analíticas y ajustes periódicos. Si eliges copago, que exista límite anual para contener el gasto acumulado.
  1. Telemedicina y vida flexible (padres con poco tiempo, trabajo híbrido, viajes)
    • Si vas a utilizar video‑consulta con frecuencia, revisa si esas consultas computan como acto con copago o están incluidas. El uso digital ha crecido y conviene que el modelo económico no te frene a la hora de usarlo.
  2. Uso mixto público‑privado (para evitar esperas puntuales)
    • Si recurres al seguro privado esporádicamente por listas de espera, el copago suele encajar. Si tu comunidad mantiene demoras altas y acabas usando a menudo la privada, el sin copago da más estabilidad. 

6) Qué mirar en la letra de la póliza 

  • Tope anual de copagos: fundamental si dudas entre ambos modelos. Pide por escrito el importe y qué actos computan.
  • Carencias: tiempos de espera antes de usar ciertas coberturas. Importa si necesitas acceso rápido a pruebas o parto. 
  • Red de centros y especialistas: más que cantidad, revisa accesibilidad real donde vives y trabajas (desplazamientos, citas online).
  • Servicios digitales: telemedicina, chat, receta electrónica, historial. Una tendencia que cada vez va a más. 
  • Salud mental y prevención: verifica número de sesiones incluidas, talleres, coaching o chequeos.

Estos son los consejos que te queríamos transmitir desde nuestra correduría de seguros. Pero ya sabes que nos tienes cerca para resolverte cualquier duda en tu seguro de salud. No te lo pienses más y no dejes de llamarnos.